
La Clota es un sector industrial de Cerdanyola que creció con la primera oleada de fábricas y que después se amplió con Polizur, ya pegado a él. La actividad de hoy mezcla logística, almacenaje y producción, y entre las naves aparecen cocinas que no dan de comer a su plantilla sino a terceros: cocinas centrales que preparan y envasan, obradores que reparten a puntos de venta y empresas de catering con producción propia.
Esa diferencia resulta determinante para el mantenimiento de la extracción. Una cocina que produce para fuera no tiene día de cierre semanal ni vacaciones de agosto claras; tiene picos y valles ligados a los pedidos de sus clientes. La parada disponible se cuenta en horas, entre el final de una producción y el arranque de la siguiente, y todo el trabajo se dimensiona para caber dentro de esa franja.
Polígonos y calles de restauración de La Clota donde desengrasamos la extracción
Las naves de este sector tienen altura libre generosa, así que el conducto discurre a bastante distancia del suelo y el trabajo interior se resuelve casi siempre desde plataforma. La ventaja es que se llega a todo el trazado sin desmontar falsos techos; el inconveniente es que hay que despejar el área situada bajo el recorrido, y en una nave con estanterías de palet eso pide coordinación con el jefe de almacén.
En las parcelas de Polizur, más recientes, las instalaciones suelen venir con registros bien repartidos y salida corta a cubierta plana, lo que agiliza mucho la intervención. En las naves antiguas de La Clota pasa lo contrario: trazados improvisados con el paso de los años, injertos y tramos sin acceso que conviene registrar de una vez para no volver a pelearse con ellos cada temporada.
Polígono de La Clota
Naves de producción y almacén con cocinas de elaboración y comedores de plantilla.
Polizur
Ampliación del sector, con parcelas más recientes y edificios de mayor altura libre.
Viales de conexión con la C-58
Accesos rodados de entrada y salida de mercancía y del vehículo de trabajo.
Entorno del Riu Sec
Franja de borde del sector, con actividad mixta y naves de menor tamaño.
Qué se retira de la campana y del conducto en La Clota
En una línea de fritura industrial el residuo llega mucho más lejos que en una cocina de carta. El vapor cargado de aceite recorre el conducto entero antes de enfriarse, de manera que hay depósito en tramos que en un restaurante estarían limpios, incluso cerca de la salida. Se trata la sección completa y se presta atención especial a los codos y a las uniones, donde el espesor siempre es mayor.
Los obradores aportan un residuo distinto: harina, azúcar caramelizado y vapor de horno que se combinan en una costra dura y clara, poco parecida a la grasa oscura de una freidora. Requiere producto propio y más tiempo de contacto. En ambos casos el ventilador centrífugo se desmonta y se limpia por dentro, porque es donde se juega el caudal de toda la instalación.
Cocinas de La Clota que atendemos: colectividad, cantina y hostelería
Aquí trabajamos con producción alimentaria más que con servicio de mesa. Cocinas centrales con marmitas, hornos de gran capacidad y abatidores; obradores de panadería y pastelería con extracción de horno; líneas de fritura con campanas de cajón sobre freidoras industriales. Todo ello genera un caudal de humo y de vapor muy superior al de un restaurante y exige revisiones bastante más frecuentes.
También hay comedores de plantilla dentro de las naves, con cocina modesta y horario fijo, que se aprovechan para limpiar el mismo día que la línea de producción. Agrupar las dos instalaciones en una sola visita es lo que permite amortizar la parada, porque el gasto real de una empresa así no es la factura sino las horas en que no produce.
Cómo planificamos una limpieza de conductos en La Clota
Lo primero es entender el calendario de producción, no el de la hostelería. Se pregunta cuándo termina el último turno y a qué hora entra el siguiente, y sobre esa ventana se dimensiona el equipo: si hay ocho horas, se va con más gente para no invadir el arranque. El presupuesto refleja esa organización y también la hora exacta de entrega.
Se trabaja con las normas de higiene del cliente, protegiendo superficies de manipulación y retirando el utillaje de la zona antes de empezar. Al terminar, la instalación se deja apta para producir de inmediato: aclarada, seca y montada. La entrega incluye informe fotográfico por tramos y certificado, documentos que estas empresas necesitan para sus auditorías de seguridad alimentaria.
Primera visita
Comprobamos qué hay y qué acceso tiene, sin coste ni compromiso.
Presupuesto
Precio cerrado por escrito, con el alcance detallado.
Ejecución
Hacemos la limpieza de campanas industriales sin intermediarios y sin intermediarios.
Entrega
Certificado con fecha, fotos por tramo y aviso del siguiente.
La extracción de las cocinas de La Clota, tramo a tramo
Cuando la parada disponible es de una madrugada, la distancia deja de ser un detalle logístico y pasa a formar parte del plazo. Salir desde Cerdanyola permite estar montando a la hora exacta en que la línea se detiene y aprovechar la ventana entera, en lugar de gastar la primera hora en llegar y en descargar el material.
Nos ocupamos solo de campanas, conductos y turbinas, y esa dedicación es la que permite comprometer una hora de entrega y cumplirla en una instalación de producción. Consulta cada servicio en servicios, las zonas que atendemos en zonas y pide la valoración desde contacto.
Preguntas frecuentes en La Clota
¿Cómo limpiar el tubo de la campana extractora?
Por dentro y por tramos, nunca solo desde la boca. Se localizan o se abren registros cada pocos metros, se sella el entorno, se cepilla la pared del conducto con útiles del diámetro correcto y se arrastra el residuo hasta un punto de recogida.
En los edificios docentes de Bellaterra el conducto suele hacer un recorrido horizontal largo por falso techo antes de subir a cubierta, y ese tramo es justo donde se deposita la grasa fría, así que es el que más registros pide.
¿Cómo se limpia una campana de cocina por dentro?
Se retiran los filtros de lamas y las bandejas y se tratan aparte por inmersión. Con el hueco despejado se ataca el plenum, que es la cámara que queda detrás de los filtros y donde se acumula lo que estos dejan pasar; después el cuerpo interior de la campana y el arranque del conducto.
Se aclara, se seca y se remonta todo en su sitio. Al final se comprueba que la iluminación y las juntas quedan operativas para el primer servicio.
¿Tienes pendiente limpieza de campanas industriales en La Clota? Te lo vemos hoy mismo
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